Como médico especialista en psiquiatría, mi conocimiento y experiencia se centran en el abordaje de lo que conocemos como trastornos y enfermedades mentales que, independientemente del contexto en el que se desarrollan, pueden generar un gran sufrimiento humano.
Y este se puede manifestar de muchas formas, atendiendo a nuestro temperamento genético y a nuestra personalidad ambiental. Por ello, es entendible que la forma de manifestar la tristeza, la alegría, el miedo, la soledad o el amor varía dependiendo de cada persona.
Es por eso que solo entiendo la psiquiatría desde un enfoque individualizado, partiendo del conocimiento y la relación con la persona que tengo enfrente para entender su contexto y así, poder ofrecerle la mejor ayuda posible. Desde la psicoterapia, que se puede ofrecer desde distintas orientaciones, hasta el tratamiento farmacológico, explicado al detalle y consensuado con la persona que acuda a mi consulta y lo necesite.
A lo largo de mi formación y experiencia como psiquiatra, he tenido la oportunidad de conocer y tratar a todo tipo de personas en distintos ámbitos. Desde la consulta comunitaria a la unidad de hospitalización, pasando por la atención a domicilio. Y si algo me ha quedado claro es que no entiendo mi trabajo sin ofrecer una visión global y humanista.
Sin olvidar que, como decía Sandor Ferenczi, sin empatía no hay curación.

